Que tu negocio llene, gane y no te consuma la vida.
Miro tu restaurante entero y te digo con números qué está fallando: si es que no entra gente, si es que entra y no deja margen, o si es que lo sostienes tú a base de horas. Y después lo arreglamos dentro de tu casa.
¿En cuál de estas cuatro estás?
No todos los restaurantes tienen el mismo problema, aunque casi todos digan la misma frase: “esto no me sale”. Mira cuál se parece más a tu caso. El análisis es el mismo para todos; lo que cambia es por dónde se empieza a arreglar.
No entra suficiente gente
- “Se come muy bien aquí, pero no nos conoce nadie.”
- “Los fines de semana tiramos; entre semana esto es un desierto.”
- “He probado a bajar precios y solo he ganado menos.”
- “Abrí hace poco y no arranca.”
Está lleno y aun así no ganas
- “Facturo más que nunca y el banco no lo nota.”
- “No sé mi food cost real. Nunca he hecho un escandallo bien del todo.”
- “Tengo 40 platos y no sé cuáles me dan dinero.”
- “El personal se come el margen, pero no puedo tocar la plantilla.”
Ganas dinero, pero te está costando la vida
- “No puedo faltar un solo día sin que esto se venga abajo.”
- “Llevo tres años sin unas vacaciones de verdad.”
- “Si me pongo enfermo, cerramos.”
- “Lo hago todo yo porque, si no, no sale bien.”
Va bien y quieres ir a más
- “Quiero abrir un segundo local, pero no sé si aguantaría.”
- “Esto funciona porque estoy yo. ¿Y si no estoy?”
- “Sé que puedo sacarle más, pero no sé por dónde.”
- “Todo lo importante lo tengo en la cabeza, no por escrito.”
Y si no te reconoces en ninguna, también sirve. Hay negocios que van razonablemente bien y solo quieren saber si se les está escapando algo. El análisis responde a esa pregunta igual de bien que a las otras cuatro.
El sector factura más cada año. Y gana menos.
Puedo irme dos meses y mi restaurante factura exactamente igual.
Esa frase es todo lo que tengo que decir sobre mi trabajo. No es una manera de hablar: me puedo ir dos meses y la caja no se mueve, porque el negocio está montado para funcionar sin mí. Y esa es justo la diferencia entre tener un restaurante y tener un empleo con mucho más riesgo.
Me llamo Marc Gallardo, tengo 37 años y llevo más de 15 años trabajando en hostelería, dirigiendo cocinas de todo tipo de mercado antes de montar la mía. Desde hace 7 años estoy al frente de L'Àpat del Prat, una arrocería en El Prat de Llobregat que llena todas las mesas todos los días del año. Cierro el ejercicio en torno a un 20% de EBITDA, muy por encima de la media del sector. Puedo enseñarte los números.
Con lo que gana el restaurante podría quedarme quieto y vivir bien el resto de mi vida. Sigo aquí porque he visto cerrar demasiados negocios buenos que nunca llegaron a montarse así.
- +15 años en hostelería, dirigiendo cocinas de todo tipo de mercado
- Grado Superior en Dirección de Cocina · Escuela CETT (Barcelona)
- Premi El Prat Emprèn al mejor proyecto de empresa · Ayuntamiento del Prat de Llobregat, 2022
- Premio Platillo Pota Blava · Fira Avícola del Prat, 2023
- 4,5★ en Google
- Negocio que funciona sin el dueño delante, con la facturación intacta
“7 años al frente de L'Àpat. A los tres meses de abrir llegó el COVID. Aquí seguimos, y creciendo.”
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2019Abro L'Àpat del PratArranca la arrocería en El Prat de Llobregat.
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2020El COVID, a los tres meses de abrirLa peor crisis que ha vivido la hostelería española, con el negocio recién nacido y sin colchón. No solo aguantamos: salimos creciendo.
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2022Premi El Prat EmprènEl proyecto gana el premio al mejor proyecto de empresa, otorgado por el Ayuntamiento del Prat de Llobregat.
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2023Premio Platillo Pota BlavaLa croqueta de rustido de pollo catalán gana el premio de la Fira Avícola del Prat.
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HoyTodas las mesas, todos los díasAbierto los 365 días, en torno al 20% de EBITDA y funcionando igual esté yo o no esté.
El Prat de Llobregat, Barcelona
Grado Superior en Dirección de Cocina · CETT
La escuela de hostelería de referencia en Barcelona, adscrita a la Universidad de Barcelona. Cocina, sí, pero sobre todo dirección: escandallos, aprovisionamiento, seguridad alimentaria y gestión de una cocina como unidad de negocio.
Todo lo que la cocina no te enseña
Administración de empresas, gestión de personal, marketing y relaciones públicas. Me formé en ello porque descubrí pronto lo que casi nadie te dice: en hostelería se cierra por no saber de números y de personas, no por cocinar mal.
“Si te va tan bien, ¿por qué te metes en esto?”
Es la primera pregunta que me hacen, y es justa. La respuesta es que llevo más de 15 años dentro de cocinas de todo tipo de mercado, y desde que abrí la mía en 2019 he visto cerrar demasiados negocios a mi alrededor que tenían todo para funcionar: buen producto, buen trato, un dueño que se dejaba la piel cada día. Y aun así echaron el cierre porque nunca supieron cuánto ganaban por plato, ni cuánta gente necesitaban en cada turno, ni cómo hacer que los conociera más gente.
Yo tampoco lo sabía cuando abrí. Lo aprendí a base de estudiar por mi cuenta lo que nadie me había enseñado en la escuela, de equivocarme con mi propio dinero y de medirlo todo hasta que los números empezaron a cuadrar. Ese camino me costó años. A ti te puede costar semanas.
No necesito tu proyecto para pagar mis facturas, y eso debería tranquilizarte: significa que te voy a decir la verdad aunque no te guste, y que si veo que no puedo ayudarte, te lo diré en la primera llamada en lugar de venderte algo.
Cuatro pasos, y el primero no cuesta nada.
No hay misterio en esto. Primero hablamos y me cuentas qué pasa. Si tiene sentido seguir, miro tu negocio entero y lo mido. Después te siento delante, te explico qué he encontrado y qué vale arreglar cada cosa. Y entonces, si quieres, empezamos por lo que más urge.
Hablamos, y esto no te cuesta nada
Gratis · sin compromisoAntes de nada, una conversación normal. Me cuentas cómo va tu negocio, qué te preocupa y qué es lo que te ha hecho llegar hasta aquí. Yo te hago unas cuantas preguntas para hacerme una idea del panorama general.
No es una llamada de ventas disfrazada. No te voy a pedir la contabilidad ni te voy a poner un presupuesto delante. Es simplemente ver, entre los dos, si tiene sentido que yo entre en tu casa a mirar. A veces la conclusión es que no, y te lo digo tal cual.
Son las preguntas que suelo hacer:
- “¿Cuánto facturas al mes, más o menos, y cuánto te queda?”
- “¿Está lleno, medio lleno o vacío? ¿Y entre semana?”
- “¿Cuántas horas estás tú dentro cada semana?”
- “¿Sabes lo que te cuesta hacer cada plato?”
- “¿Cuánto hace que no tocas los precios?”
- “¿Qué es lo que más te quita el sueño ahora mismo?”
Analizo tu restaurante entero
2 días completos en tu local · precio único para todosPaso dos días enteros en tu casa, en servicio real. No una reunión en un despacho: me pongo donde no molesto y miro cómo funciona todo de verdad. Cómo entra el género, cómo sale el pase, cómo se cobra, cómo se atiende y qué pasa cuando se lía un viernes.
Antes de ir te pido cierta documentación —números, facturas de proveedores, contratos, lo que pagas en programas— para poder hacer el estudio con datos y no con impresiones. Cuanto más completo me lo des, más fino sale el análisis.
Esto es exactamente lo que reviso, punto por punto:
Te lo explico y te doy los precios
Una sesión de 2 horas · contigo delanteNos sentamos y te cuento todo lo que he encontrado, de arriba abajo y sin adornos. Lo que funciona bien también, que suele haber más de lo que crees. Te explico por qué pasa cada cosa, no solo que pasa.
Y entonces te doy la lista con cada trabajo por separado y lo que cuesta, hecha para tu caso. Sin paquetes cerrados que te obliguen a comprar cosas que no necesitas. Tú miras la lista, la comparas con el dinero que estás perdiendo en cada punto, y decides qué quieres arreglar y en qué orden.
Puede que decidas que no quieres nada más. Perfecto: el informe es tuyo, te lo llevas y lo aplicas por tu cuenta o con quien quieras. No hay compromiso de continuar ni hay que firmar nada ese día.
Empezamos por lo que más urge
Según lo que elijas · siempre con fecha de finalNo se arregla todo a la vez. Se empieza por donde más rápido se nota, porque necesitas ver resultados pronto para que el resto tenga sentido y para que tu equipo se lo crea. Y eso depende de dónde vengas:
Si no entra gente, se empieza por el marketing, que es donde el dinero entra antes. Si está lleno y no queda nada, por los márgenes y los costes, porque un cliente más no te va a arreglar nada. Si ganas pero no tienes vida, por la plantilla y la estructura. Y si ya va bien, por poner por escrito lo que hoy solo está en tu cabeza.
En la práctica el marketing es lo primero muchas veces, porque hay muchísimos negocios que cocinan bien, tratan bien y tienen el margen sano, y sencillamente no los ve nadie. Pero solo cuando los números aguantan: traer más clientes a un negocio que pierde dinero en cada plato no lo salva, lo hunde más rápido. Por eso el análisis va primero, siempre.
Antes de aplicarlo en tu casa, lo apliqué en la mía.
L'Àpat del Prat es la prueba de las seis palancas funcionando a la vez. Puedes entrar en la web, reservar mesa, leer las reseñas y comprobarlo tú mismo antes de llamarme.
Visitar apatdelprat.es →- CartaCarta corta y especializada: arrocería, no “cocina de todo”. Arroces los 365 días y menú del día de lunes a viernes para sostener el mediodía. Croqueta premiada como plato ancla.
- ComidaProducto de proximidad del Parc Agrari del Baix Llobregat, con trato directo con el productor. Mejor precio, mejor género y un argumento de venta que nadie te puede copiar.
- HorariosComidas todos los días y cenas concentradas en viernes y sábado. Cerrar en las franjas donde no eres rentable también es una decisión de margen.
- MarketingWeb posicionada en la zona, motor de reservas integrado, menús de grupo y empresa, campañas de Navidad, Instagram y TikTok activos y 4,5★ en Google.
- PersonalFranjas horarias definidas que permiten ajustar los turnos con precisión, en lugar de pagar horas con el comedor medio vacío.
- NúmerosSeguimiento constante que permite cerrar el año en torno al 20% de EBITDA, muy por encima de la media del sector.
Esto es parte de lo que hago. No es todo.
Son los trabajos que más me piden, para que te hagas una idea. Pero cada negocio necesita cosas distintas, y hay muchas que no caben en una lista: por eso el análisis va primero. Después contratas solo lo que decidas, en el orden que decidas y con el precio cerrado por escrito.
Análisis completo del negocio
Dos días completos contigo en tu local, más la revisión de la documentación que te pediré por adelantado. Al terminar, el informe con todo lo que he encontrado y la pauta que hay que seguir, ordenada por urgencia.
Tiene un precio único y cerrado, sea cual sea el tamaño de tu negocio y esté como esté. Te lo digo en el primer mensaje, sin rodeos: te va a sorprender lo poco que es para lo que llevas dentro.
Marketing y clientes
Suele ser lo primero Lo que hace que entre dinero antesCarta, márgenes y precios
Donde casi siempre aparece el primer dineroPersonal y estructura
Lo que te devuelve horasSoftware y control
Sin pagar cuotas absurdas todos los mesesY lo que haga falta: negociar con proveedores, montar menús de grupo y empresa, ordenar las redes sociales, preparar un segundo local, organizar los horarios de apertura, formar a tu equipo en sala… La lista de arriba es lo que más me piden, no el límite de lo que puedo hacer. Si tu problema no está en ella, dímelo y lo miramos igual.
Con quién trabajo y con quién no.
Prefiero decirlo antes que hacerte perder una llamada. Trabajo con pocos negocios a la vez porque yo también tengo un restaurante que atender.
Encajamos bien si…
- Tienes un restaurante, un bar o una cafetería y estás dentro del negocio cada día
- Se come bien en tu casa, pero no entra la gente que debería
- Facturas, pero no sabes con precisión cuánto ganas
- Ganas dinero y quieres recuperar horas de tu vida
- Vas bien y quieres sistematizar o abrir un segundo local
- Estás dispuesto a enseñarme tus números reales, todos
- Estás dispuesto a cambiar cosas que llevas años haciendo igual
No encajamos si…
- Buscas un milagro en 30 días para un negocio ya en insolvencia
- No vas a estar presente durante el proceso
- Prefieres no enseñar la contabilidad real
- Solo quieres que alguien te lleve las redes sociales
- Buscas el precio más bajo del mercado
- Ya sabes lo que falla y solo quieres que alguien te dé la razón
Lo que todo el mundo pregunta
¿Cuánto tiempo mío va a costar esto?
Menos del que crees, pero no cero. Necesito uno o dos días contigo dentro del negocio en servicio real, acceso a tus números y una sesión de devolución de dos horas. A partir de ahí, el trabajo pesado lo hago yo. Lo que no puedo es hacerlo sin ti: si el dueño no está en el proceso, nada de lo que cambiemos se sostiene cuando me voy.
¿Vais a subirme los precios y a echar gente?
No es el punto de partida. La mayoría de negocios llenos no tienen un problema de precios ni de plantilla: tienen un problema de saber qué platos les dan dinero y en qué franjas horarias están perdiendo. Cuando toca ajustar precios, se hace con datos y sobre platos concretos, no con una subida general que espante a tus clientes de siempre.
Si dices que no eres un gurú del marketing, ¿por qué empiezas casi siempre por ahí?
Porque es lo que hace entrar dinero antes, y necesitas ver resultados pronto. Pero fíjate en el orden: el marketing es el paso 3, nunca el 1. Primero miro los márgenes, la carta y los costes, y solo si aguantan empujamos para traer más gente. Un gurú del marketing te llena el comedor sin preguntar cuánto ganas por plato; si pierdes dinero en cada servicio, llenarlo solo hace que pierdas más rápido. Cuando el análisis saca un agujero en los márgenes o en la plantilla, eso se tapa antes de gastar un euro en atraer clientes.
¿Tengo que contratarlo todo?
No. Después del análisis te doy la lista con cada trabajo por separado y su precio, y eliges lo que quieras y en el orden que quieras. Puedes contratar una sola cosa y nada más. Lo que te recomiendo es empezar por donde el informe diga que hay más dinero perdido, pero la decisión es tuya y no hay ningún mínimo.
¿Cuánto cuesta todo esto?
El análisis tiene un precio único y cerrado, el mismo para todos, y te lo digo en cuanto me escribas. No me gusta ponerlo en la web porque cada negocio necesita cosas distintas y el número suelto no dice nada: lo importante es cuánto estás perdiendo ahora, y eso lo sabremos después de mirarlo. Lo que sí te garantizo es cómo funciona: precio cerrado por escrito antes de empezar cada trabajo, sin extras a mitad de camino y sin cuotas mensuales de por vida.
Mi negocio es distinto. ¿Esto me sirve?
Los conceptos cambian mucho; la estructura de un negocio de hostelería, muy poco. Un bar de barrio, una arrocería y un gastronómico pierden dinero por los mismos nueve sitios, solo que en proporciones distintas. Lo que cambia es dónde está el peso, y averiguarlo es justo para lo que sirve el paso 1.
¿Mis datos y mis números quedan entre nosotros?
Sí. Firmo acuerdo de confidencialidad en todos los proyectos antes de ver un solo número. Ningún caso se publica sin tu permiso expreso y por escrito, y si lo das, puedes decidir que se publique sin el nombre del negocio. En hostelería local esto importa, y lo trato en serio.
¿Por qué debería fiarme de ti y no de una consultora?
Porque tengo un restaurante que llenar mañana. Una consultora cobra por entregarte un informe; yo cobro por dejarte el negocio funcionando, y mi reputación en un sector pequeño depende de que eso ocurra. Además, mi trabajo lo puedes comprobar antes de llamarme, cosa que con una consultora no puedes hacer: entra en apatdelprat.es, lee las reseñas, mira si hay mesas libres un martes de noviembre y ven a comer.
¿En qué zona trabajas?
Trabajo principalmente en el Baix Llobregat y el área de Barcelona, donde puedo estar en tu local con frecuencia sin descuidar el mío. Para proyectos fuera de esa zona lo valoramos caso por caso, con visitas concentradas y seguimiento en remoto.
¿Qué pasa si después del diagnóstico no contrato nada?
No pasa nada, y no es una respuesta de compromiso. El informe es tuyo, con el plan ordenado por urgencia y la lista de precios, y puedes aplicarlo por tu cuenta o con quien quieras. Hay gente que lo hace y me parece perfecto. Si más adelante decides que prefieres que lo implante yo, el importe del análisis se te sigue descontando durante los 30 días posteriores.
¿Me garantizas que llegaré al 20% de EBITDA?
No, y desconfía de quien te lo garantice. El 20% es lo que consigo en mi casa, con mi concepto, mi local y mi ubicación. En el tuyo lo que buscamos es tu techo real, que puede estar por encima o por debajo. Lo que sí te garantizo es que sabrás con números dónde estás y qué te separa de ese techo.
La primera conversación es gratis.
Llene o no llene, gane o no gane. Escríbeme con cuatro datos de tu negocio y hablamos: te contesto yo, te hago unas preguntas y te digo qué veo. Sin presentación comercial y sin compromiso de nada.
marc@restforma.es · Respondo personalmente · Confidencialidad desde el primer mensaje